The path of the Sun.
Nikon D200. f5.6 y 1/60s. ISO 100. En el procesado he usado máscaras de capa partiendo de RAW para conservar detalle en los castaños, varios pasos por debajo de la luz del cielo. También aumenté ligeramente la saturación para conseguir más pegada; aunque intentando siempre mantener la naturalidad de la escena.
Esta fotografía esta tomada en Ocero, el pueblo de mi madre en el Bierzo. No muy lejos de la casa que mis padres tienen allí, caminando entre castaños, subí hasta un alto para poder ganar perspectiva sobre la puesta del Sol al oeste y su ocaso. Como en incontables ocasiones, el cielo en Ocero, no me defraudó. Me encontré con unas curiosas nubes o más bien el resultado de estelas de aviones ..., ¡no estoy muy seguro!, iluminadas por lo últimos rayos del día.
Encuadré componiendo con dos castaños a diferentes distancias, dejando a ese cielo como gran protagonista. Este tipo de foto tiene su punto épico, al menos para mi. Grandioso, como lo es la naturaleza. Mientras la editaba, (la saturación y los tonos están realzados), me recordaba una película que acababa de ver en el cine y que me impactó por su belleza y grandiosidad. La belleza de sus imágenes, de su fotografía. La grandiosidad de la abordado en esa obra: la vida, Dios o la ausencia de él, la naturaleza, el hombre, el sentido de su vida, la familia, etc. Esa película cuenta sin apenas palabras más que muchas otras películas con minutos y minutos de diálogos. Hablo del Árbol de la vida del maestro, Terrence Malick.
Como Malick nos muestra en su obra magistral, los árboles centenarios ya estaban antes que nosotros y seguirán ahí cuando ya no estemos, debajo de cielos como este.
RGl
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